Aceptar sentimientos de otros

La vida nos da la opción de elegir entre las cosas que queremos aceptar y las que no, es nuestra libertad la que determina lo que queremos hacer.
Era una maestra estricta. Al terminar la clase se le acerco un alumno y desafiante le dijo:
· Maestra, me alegra termine la clase, no tendré que escuchar sus tonterías ni ver su cara aburrida.
El alumno, arrogante, esperaba que la maestra reaccionara ofendida. La maestra miro al alumno un instante y en forma tranquila le pregunto:
· Cuando alguien te ofrece algo que no quieres, ¿lo recibes?
· ¡Por supuesto que no! contesto el alumno en tono despectivo.
· Bueno, cuando alguien intenta ofenderme, me está ofreciendo algo que puedo decidir no aceptar.
· No entiendo a que se refiere, dijo el alumno confundido.
· Muy sencillo tú me has ofrecido tu rabia y tu desprecio y si yo me siento ofendida o me pongo furiosa, estaré aceptando tu regalo, y yo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad. Y concluyo diciéndole:
o Tu rabia pasara, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa.
o No puedo controlar tus sentimientos, pero de mi depende lo que cargo dentro mío.
Publicar comentario











