¿Quién lo Hará? (4/4) Ultimo apartado, por el momento

Lo peor que puede ocurrir en cualquier caso u ocasión y creo que para cualquier persona, es que no se diga la verdad, sea cual sea la gravedad de ella. Hoy iniciamos una revisión de todos aquellos puntos que entendemos deben ser atacados por el gobierno, en relación con la situación actual. Nuestras sucesivas preguntas requieren una respuesta de alguien con los “pelendengues”, la altura moral y la capacidad de liderazgo para conseguir que “todos” repito “todos” nos pongamos manos a la obra para tratar de paliar la situación de la forma mas rápida y mejor posible. Alguien que sea capaz, imitando a Churchill, de conseguir conciliar a la población total al grito de “sangre, sudor y lágrimas”.
Un último apartado, una mezcla de varias cosas:
¿Quién les dirá a los presidentes del Real Madrid o del Barcelona si se diera el caso? que si incurren en suspensión de pagos por fichar caraduras que cobran millones de euros al año esto no es un problema para nadie. La gente seguirá jugando al fútbol y disfrutando de este deporte, dentro o fuera del Bernabeu o el Camp Nou. Y lo tiene que decir en la televisión el día que asiste al partido del año, el R. Madrid - Barça, con una bufanda blanca al cuello si es simpatizante del Madrid, o una bufanda azulgrana si es simpatizante del Barça.
¿Quién les dirá públicamente a los responsables de todos los sectores (el gobierno, la banca, la patronal, los sindicatos, etc...) que no pueden eludir el deshonor para evitar la guerra, porque si lo hacen tendrán guerra y deshonor? Tiene que haber deshonor, tienen que producirse ceses y dimisiones. Se tiene que poder identificar a los culpables y ponerles cara. La gente no puede aceptar como única explicación que todo se debe a la coyuntura internacional. Esa explicación tiene la misma credibilidad que la confabulación judeo-masónica del régimen anterior y tienen que ser expuestos al escarnio público. Tenemos derecho a conocer sus nombres y apellidos y a poder decirles a la cara lo que pensamos. Es lo mínimo a lo que tenemos derecho.
¿Quién se atreverá a reducir significativamente el número de cargos sindicales liberados?, que los sindicatos se dediquen a lo que se tienen que dedicar, que es actuar de contrapeso para defender a sus afiliados, y abandonen la acción política, que corresponde a los partidos, no a los sindicatos.
¿Quién nos diga a la cara que para intentar corregir los males anteriores sólo nos puede prometer sangre, sudor y lágrimas?, que nos pida con humildad que le sigamos en el empeño. Que nos explique con absoluta claridad en qué va a consistir la sangre, qué cantidad de sudor vamos a tener que aportar y cuántas lágrimas vamos a tener que derramar. Y que firme con su propia sangre, sudor y lágrimas a qué se compromete con la sociedad, para que todo esté absolutamente claro y se le puedan luego pedir cuentas si no cumple sus compromisos.
Como resumen de los tres artículos publicados, se debe ir por orden:
Primero: Llamar a las cosas por su nombre
Segundo: Deshonor para los culpables
Tercer: Compromiso y paso al frente
Cuarto: Sangre, sudor y lágrimas
Quinto: Impulso a la democracia
Sexto: Imperio de la Ley
Esperemos a ver quién lo hará
Publicar comentario











