Saca la lengua

Saca la lengua aparece como una obra que plasma una nueva línea de pensamiento apoyándose en los elementos que nos rodean y que aportan enseñanzas en diferentes aspectos del día a día; un manifiesto con el que Rubén Turienzo pretende que «el optimismo y las herramientas valientes, irreverentes o incluso políticamente incorrectas cobren cada vez más fuerza».
Sacar la lengua constituye una perspectiva basada en un discurso ilusionante, en la utilización de la creatividad y la diversión como método de desarrollo, es crear nuestro propio espacio y luchar por hacernos hueco y destacar respetando a los demás. Para ello, el autor ha creado un manual que, de forma muy divertida y fresca, recoge las bases para generar una estrategia personal de forma creativa y cercana al lector tras analizar la influencia social así como las vías para canalizarla y sacarle partido.
Abre más puertas una sonrisa que una llave: la estrategia personal para alcanzar una correcta influencia social debe tener alegría. El liderazgo y tu estrategia personal deben con su actitud motivar, entusiasmar e ilusionar.
Para ser la opción elegida primero hay que ser visible: la estrategia para alcanzar una correcta influencia social a de ser brillante. Ser brillante es estar atento a los nuevos escenarios, es encontrar oportunidades donde el resto sólo ve complicaciones, es buscar la excelencia simplificando los procesos.
Sigue a la creatividad, siempre encuentra una solución: la creatividad es una capacidad que nos permite generar ideas, salvaguardas o soluciones eficaces. Es la capacidad de generar respuestas u oportunidades.
Las personas son mortales, los ideales y discursos eternos: debemos articular mejor los discursos para convertirlos en un texto vivo, lleno de energía, capaz de demostrar que conocemos la realidad, pero que también tenemos empatía y nos hacemos cargo de las emociones y de factores intangibles.
Sólo si eres capaz de escuchar sabrás lo que necesitan: es básico que comprendamos que el punto inicial de todo proyecto pasa por escuchar las necesidades existentes. La escucha activa significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del que habla.
La adaptabilidad pasa necesariamente por la formación: la formación es la única herramienta que te servirá para solventar y salir airoso de las situaciones que el día a día nos va exigiendo.
Si eliges entre hablar o decir, asegúrate de estar correcto: saber comunicarnos bien es la clave principal para un perfecto entendimiento. Muchas veces se generan múltiples problemas por no existir un correcto flujo de información o ideas.
La única garante de tu futuro es la honestidad: la honestidad no consiste sólo en la franqueza o la capacidad de decir la verdad, sino también en el trabajo de la consecución de unos objetivos sin aplastar ni desmerecer los de quienes nos rodean.
Alimenta tu imaginación al menos el doble que a tu contable: la imaginación acompaña cada manifestación inteligente de conocimiento, arte, humor y justicia. Es el componente máximo de la excelencia en el ser humano, nos acerca al ideal.
Sólo cuando dejas de jugar se ha terminado la partida: jugar es implementar herramientas diferentes para aplacar el estrés, jugar es buscar momentos para compartir una tarea común ajena a la vida laboral que nos ayude a obtener un beneficio, ya sea de relajación o de desarrollo.
La grandeza está en las cosas simples: hagamos la vida más simple, menos superflua y excesiva.
Lo que hoy es un éxito antes fue una locura: entendamos la locura como esa fabulosa capacidad de ver donde los demás no ven, de comprender y descubrir cosas que el resto sólo sueña con que pasen.
Aprender a desbloquearse es aprender a vivir: el coaching es una técnica de desarrollo gracias a la cual un directivo o profesional ayuda a que un compañero o cliente a que visualice y alcance sus objetivos mediante el planteamiento de una hoja de ruta.
Tu diferenciación te dará exclusividad: para que nuestro mensaje, producto o servicio no desaparezca en un mar de anuncios comerciales este debe ser extraordinario.
Los molinos de viento sólo caen ante quijotes: para cambiar realmente el mundo con nuestra influencia social debemos tener mucho de quijotes. Hay que ser personas de acción que luchan por sus ideales, hay que confiar en nuestras virtudes y, sobre todo, debemos creer que podemos ser gigantes.
No naufragues, navega con eficacia: uno de los elementos primordiales de la influencia social en la época actual es el uso de las tecnologías para nuestro correcto posicionamiento y estrategia.
Los peces sólo quieren morder los cebos más seductores: la estrategia para alcanzar una correcta influencia social debe ser tan atractiva como el sexo.
Quien no sale a la calle no descubre el mundo: el contacto con la gente nos hace más sabios, ya que cualquiera puede tener la maestría necesaria para extraer algún detalle que posteriormente podamos aplicar en nuestra estrategia empresarial.
Estos 18 lengüetazos, tal y como los denomina el autor, se despliegan en anécdotas, vivencias y ejemplos que facilitan su aplicación para alcanzar el desarrollo, tanto profesional como personal, a través de una estrategia sencilla que se sale de lo convencional.
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