Emprender con responsabilidad

La actual situación económica y la evolución de una economía global colmada de retos sociales, ecológicos e interculturales generan la necesidad del resurgir de las organizaciones y del nacimiento de nuevas empresas que desarrollen actividades sostenibles con el medio ambiente y sólidas desde el punto de vista financiero.
De esta necesidad parten Ángel Pes y Norbert Bilbeny en una obra sobre responsabilidad corporativa cuyo punto de partida es inusual en la materia: la necesidad de emprender «necesitamos emprender, ahora, para sobrevivir a la crisis actual; después, para salir de ella, y siempre, para conseguir una sociedad mejor...».
Conscientes del coraje que posee la población joven para superar las adversidades del momento y del marco de libertad del que disponen las nuevas generaciones para desarrollar nuevos proyectos o rediseñar los existentes, Pes y Bilbeny apuestan por la actividad emprendedora para salir del laberinto de la crisis.
Emprender con responsabilidad señala que toda persona emprendedora debe contar con la responsabilidad como complemento imprescindible de su libre iniciativa y creatividad recordando que «las buenas prácticas, en la economía como en todos los órdenes de la vida, son buenas por sí mismas y, además, son ventajosas para nuestros intereses». Así, la responsabilidad se entiende como la capacidad de «pensar en el interés conjunto y no solo en el propio; en las consecuencias de nuestras decisiones y no en el resultado inmediato; y tener siempre una noción del límite que no se puede traspasar ante el riesgo» contribuyendo a la generación de confianza y a la supervivencia de la empresa a largo plazo.
A lo largo de la obra, los autores argumentan la relación positiva entre la responsabilidad corporativa y la labor emprendedora defendiendo, en los primeros capítulos, la importancia de los emprendedores para el desarrollo de los países pues «para el progreso de la sociedad libre no hay una alternativa mejor que la formación de nuevas empresas, sobre todo en momentos como la crisis actual, cuando la innovación y el uso de las nuevas tecnologías en la producción de bienes y servicios son la clave para la creación de empleo»; y, abordando, en los dos últimos capítulos, la responsabilidad social corporativa a la luz de tres grandes problemas: los desajustes entre la dimensión global de las relaciones económicas y el alcance estatal de la regulación económica, la necesidades de solventar la pobreza y el impacto de la actividad empresarial en el medio ambiente.
Dado que las responsabilidades son muchas pero los medios son limitados la obra ofrece al lector una visión de conjunto, desde los principios y los códigos éticos hasta organizaciones e iniciativas internacionales, y desde el ejemplo de algunos emprendedores que han sabido ejercer su responsabilidad, hasta la integración de la responsabilidad corporativa en la estrategia, todo ello con el objetivo de difundir las ventajas que la responsabilidad corporativa pone al alcance de empresas y ciudadanos.
Es así, a través de Emprender con responsabilidad, como Ángel Pes y Norbert Bilbeny se dirigen a emprendedores, directivos, empleados y ciudadanos comprometidos bajo la premisa de que «emprender es la mejor alternativa para superar la crisis actual sin renunciar a los valores fundamentales de las sociedades libres». Sopa de ideas
· «El coraje y la actitud emprendedora alumbrarán la nueva aurora que seguirá a la crisis».
· «Libertad y responsabilidad son inseparables, pues la primera se fundamenta en la conducta responsable de las personas libres».
· «La responsabilidad, tanto individual como corporativa, se constituye como un factor de calidad y competencia, además de seguir representando, como en cualquier actividad, un imperativo ético de consecuencias de todo tipo».
· «Los emprendedores florecen en las ciudades libres, pero los ciudadanos, en su uso de la libertad, sólo apoyarán la actividad empresarial si su repercusión en la sociedad ayuda a resolver los problemas clave de cada momento».
· «Las sociedades progresan cuando proporcionan a los emprendedores la oportunidad de desplegar sus capacidades; lo cual se consigue, en el ámbito de la economía, cuando cuentan con cuatro palancas de cambio:
1) Instrumentos financieros para aprovechar las posibilidades de crecimiento de las empresas.
2) Un marco legal y administrativo que hace asumibles los costes de poner en marcha una empresa.
3) Incentivos que fomenten la conversión del conocimiento generado en las universidades y otros centros de investigación en actividad productiva.
4) Un entorno social que valore y promueva los valores inherentes a la actividad emprendedora».
«Los indicadores que miden el éxito de una empresa incluyen, además del rendimiento financiero, la fidelidad de los clientes, una reputación que alimente la confianza de la Administración Pública y de las organizaciones sociales en la compañía y retener a los mejores empleados porque se identifican con los valores de la empresa».
«Además de aportar beneficios sociales, los programas de filantropía refuerzan la posición de la empresa en el mercado, aumentando la satisfacción y el compromiso de los empleados con la compañía, mejorando las relaciones con los líderes de opinión de las comunidades locales y aumentando el atractivo para los empleados de mayor talento».
«Necesitamos reforzar la confianza colectiva en la actividad empresarial y restablecer el atractivo de una sociedad emprendedora como la mejor alternativa para el mundo poscrisis; para ello, el compromiso con la libertad, la creación de valor social y la conducta propia del ciudadano comprometido con la sociedad, deben integrarse en la estrategia de la empresa».
Publicar comentario











